Nuevamente el hincha sufrió malos tratos por parte de la policía que actuó de manera aterradora pudiendo haber causado una tragedia
Si, leyeron bien, la policia... la institución que debe cuidar a la gente y garantizar el bienestar público fue quien generó un foco de conflicto desmedido y sin argumentos.
Todo comenzó cuando en el alambrado de la tribuna Sur baja colgaron una bandera que significaba un reclamo, un pedazo de tela que denotaba el enojo que hay por parte de la hinchada con el arbitraje y los arreglos de la AFA, la entidad madre del fútbol argentino. "Basta de AFAno", comunicaba la pancarta estática situada en la parte trasera del arco que defendía Alan Aguerre, portero del conjunto visitante. "Por favor, pedimos a los hinchas ubicados en la tribuna baja sur que retiren las banderas que hacen alusión a la violencia", advertía la voz del estadio, quizás ya notificada de la decisión que había tomado la policía para bajar la divisa de reclamo.
Como la bandera seguía en pie, la policía acudió al lugar para quitarla. Los dueños se resistieron y la violencia se hizo presente. Los efectivos de seguridad bajaron el estandarte a los golpes y bastonazos, lo que engendró la reacción de los hinchas. La pelea siguió en los accesos al estadio, corridas, balas de goma, bombas de estruendo y amenazas le llegaban a la gente por parte de la policía que era agredida desde las vías del tren por algunos sujetos que arrojaban piedras dirigidas a los efectivos que estaban situados adentro del estadio.
Lo más triste es que la ligaron los que nada tenían que ver, había niños en medio de la reprimenda, un dato que entristece a la sociedad y que contradice a lo dicho por Lugones, encargado de la prevención de la violencia en el deporte (Aprevide): "Tenemos una batalla contra las barras". Pero sólo una cosa hay que decir: con la gente común no, cuidenla.
Quizás, haciendo un análisis de lo acontecido, queda la teoría de que tenemos una cúpula dirigencial extremadamente egocéntrica en la asociación, porque un pedazo de tela no es violencia sino más bien un reclamo, una sensación y una manera de expresarse por parte del hincha. Querer cortar esa expresión y esconderla es callar, es no admitir errores ni aceptar críticas constructivas por parte de personas que abonan sus entradas para colaborar con el fútbol argentino. La nueva AFA demuestra ser lo mismo de siempre, solamente interesada en el negocio, la política y el dinero que pueden hacer con el deporte. Porque obligan al club a mostrar su bandera vinculada a la selección (#YoAmoAMiSelección), pero cuando los hinchas muestran su bandera con un reclamo, usan el fuego.
Por Elías Cardozo Bernal (@EGCardozoBernal)
