Las oportunidades, se deben aprovechar y el Rojo de Holan hoy
fue una máquina que despachó varios de los incesantes pedidos que su público le
hace frecuentemente como jugar bien, mantener el arco en cero, convertir los
penales y que el Puma haga goles. La noche de Avellaneda se tiñó roja y el Rey de
Copas se quedó con otros fundamentales tres puntos.
Los primeros e intensos 45 minutos del partido fueron dominados
desde lo futbolístico y también por el resultado, por el dueño de casa que con
grandes asociaciones entre los jugadores y gran visión de los atacantes para
habilitar a sus compañeros, provocaron bastas situaciones de gol.
El argentino nacionalizado chileno, Pablo Hernández fue quién
abrió la cuenta goleadora del Rojo a los 25’, tras una perfecta jugada por la
derecha con toques de primera que lo dejó a Gigliotti en velocidad hacia el
arco y así pudo asistir a su compañero quien infló las redes con su remate.
El Ciruja si bien intentó luego del gol, la más clara la tuvo
Tino Costa con un fuertísimo tiro al arco que fue detenido con grandeza por el
arquero Martín Campaña para darle tranquilidad a su equipo.
Ya en la segunda parte, el conjunto tucumano intentó igualar el
marcador ante un Independiente que bajó considerablemente el nivel de juego en comparación
con los 45 minutos iniciales. A pesar de su constante búsqueda, no pudo empatar
el partido y ese impulso los llevó a descuidar el fondo.
Fue a los 30’que luego de una dudosa falta del arquero Carranza
a Nicolás Figal dentro del área, que el árbitro pitó penal y a pesar de los
cánticos de la hinchada que solicitaban al “Puma, Puma”, fue finalmente el
resistido Fernando Gaibor quién tomó la pelota y la incrustó en la red.
Ya sin muchas oportunidades, los dirigidos por Walter Coyette
cayeron en un fuerte bajón anímico que los locales aprovecharon al máximo y
concretaron dos goles más para que su gente saliera del Libertadores de América
con una sonrisa en su rostro.
Justo cuando deja de correr el tiempo reglamentario y empieza a
contar el adicionado, en la medialuna del área cercana la tribuna Sur, Nicolás
Domingo envió un exquisito centro al punto de penal, en donde Brian Romero
impactó la pelota con su cabeza y consiguió el 3 a 0
El cuarto y último gol fue del goleador del campeonato, que
parece que no puede irse de un estadio sin marcar al menos un gol ni dejar
equipo con valla invicta. En el cuarto minuto extra, Maximiliano Meza desbordó
por la derecha y con un preciso centro atrás, dejó sólo al ex delantero de Boca
quién sin marca definió con tranquilidad hacia el arco.
Ya una vez finalizado el encuentro, los festejos abundaban en
las plateas pero en el campo de juego, los jugadores del santo no gozaban de
simpatía por el resultado del partido y uno de los jugadores envió un gran
cúmulo de saliva hacia la camiseta de Gaibor que generó que hubiera peleas entre
los futbolistas.
A pesar de los pequeños detalles, la fiesta fue sólo roja y los dirigidos
por Ariel Holan comienzan a buscar una continuidad de triunfos que lo depositen
en lo más alto de la tabla. Para conseguir esto el próximo domingo recibirá a
Belgrano, mientras que San Martín visitará a Patronato en Paraná.
Foto: @Independiente
Por: Julián Barona (@_julianbarona)
