miércoles, 7 de noviembre de 2018

La fiesta fue roja

Independiente venció a San Martín de Tucumán por 4 a 0 en el estadio Libertadores de América en el partido postergado de la fecha 1, en el cual los locales se impusieron desde el juego en la primera parte, pero luego un poco por la fortuna y otro por el desánimo del rival pudieron ampliar considerablemente el tanteador




Las oportunidades, se deben aprovechar y el Rojo de Holan hoy fue una máquina que despachó varios de los incesantes pedidos que su público le hace frecuentemente como jugar bien, mantener el arco en cero, convertir los penales y que el Puma haga goles. La noche de Avellaneda se tiñó roja y el Rey de Copas se quedó con otros fundamentales tres puntos.

Los primeros e intensos 45 minutos del partido fueron dominados desde lo futbolístico y también por el resultado, por el dueño de casa que con grandes asociaciones entre los jugadores y gran visión de los atacantes para habilitar a sus compañeros, provocaron bastas situaciones de gol.

El argentino nacionalizado chileno, Pablo Hernández fue quién abrió la cuenta goleadora del Rojo a los 25’, tras una perfecta jugada por la derecha con toques de primera que lo dejó a Gigliotti en velocidad hacia el arco y así pudo asistir a su compañero quien infló las redes con su remate.

El Ciruja si bien intentó luego del gol, la más clara la tuvo Tino Costa con un fuertísimo tiro al arco que fue detenido con grandeza por el arquero Martín Campaña para darle tranquilidad a su equipo.

Ya en la segunda parte, el conjunto tucumano intentó igualar el marcador ante un Independiente que bajó considerablemente el nivel de juego en comparación con los 45 minutos iniciales. A pesar de su constante búsqueda, no pudo empatar el partido y ese impulso los llevó a descuidar el fondo.

Fue a los 30’que luego de una dudosa falta del arquero Carranza a Nicolás Figal dentro del área, que el árbitro pitó penal y a pesar de los cánticos de la hinchada que solicitaban al “Puma, Puma”, fue finalmente el resistido Fernando Gaibor quién tomó la pelota y la incrustó en la red.

Ya sin muchas oportunidades, los dirigidos por Walter Coyette cayeron en un fuerte bajón anímico que los locales aprovecharon al máximo y concretaron dos goles más para que su gente saliera del Libertadores de América con una sonrisa en su rostro.

Justo cuando deja de correr el tiempo reglamentario y empieza a contar el adicionado, en la medialuna del área cercana la tribuna Sur, Nicolás Domingo envió un exquisito centro al punto de penal, en donde Brian Romero impactó la pelota con su cabeza y consiguió el 3 a 0

El cuarto y último gol fue del goleador del campeonato, que parece que no puede irse de un estadio sin marcar al menos un gol ni dejar equipo con valla invicta. En el cuarto minuto extra, Maximiliano Meza desbordó por la derecha y con un preciso centro atrás, dejó sólo al ex delantero de Boca quién sin marca definió con tranquilidad hacia el arco.

Ya una vez finalizado el encuentro, los festejos abundaban en las plateas pero en el campo de juego, los jugadores del santo no gozaban de simpatía por el resultado del partido y uno de los jugadores envió un gran cúmulo de saliva hacia la camiseta de Gaibor que generó que hubiera peleas entre los futbolistas.

A pesar de los pequeños detalles, la fiesta fue sólo roja y los dirigidos por Ariel Holan comienzan a buscar una continuidad de triunfos que lo depositen en lo más alto de la tabla. Para conseguir esto el próximo domingo recibirá a Belgrano, mientras que San Martín visitará a Patronato en Paraná.
Foto: @Independiente
Por: Julián Barona (@_julianbarona)