El Rojo venció a Godoy Cruz por 2 a 1
en un encuentro correspondiente a la decimo tercera fecha de la Superliga. El
conjunto local abrió la cuenta por intermedio de Santiago “Morro” García, pero
los de Avellaneda lo dieron vuelta en la segunda mitad con un tanto de Miguel
Jacquet en contra y Silvio Romero de penal. Independiente se impuso en Mendoza
luego de 50 años y con la llegada de Fernando Beron se ilusiona con pelear
arriba.
El Rojo está de pie. Tras la salida
de Sebastián Beccacece, el conjunto de Avellaneda comenzó a revitalizarse y a
base de triunfos de la mano de Fernando Beron se ubica en una posición expectante
en la Superliga. Las victorias ante San Lorenzo y Godoy Cruz mostraron a las
claras el orden de un equipo, que sin ser brillante, puede sacar adelante
partidos que antes se le escapaban. Y quebrar rachas malditas, porque el
triunfo en Mendoza por 2 a 1, posibilito que Independiente gane en la tierra
del buen vino luego de 50 años. El maleficio finalmente puso romperse y la
racha maldita es cosa del pasado.
En el primer tiempo, el Rojo no
estuvo preciso. Mal arranque de Martin Benítez y Cecilio Domínguez que
demostraban estar acelerados y no garantizar la pausa necesario en tres cuartos
de cancha en adelante.
Sobre los 12 minutos, el equipo
dirigido por Daniel Oldra sería el que pegue primero. Tras un buen centro de Agustín
Aleo desde la izquierda, Santiago “Morro” García le gano en el forcejeo a Gastón
Silva y con un certero cabezazo venció la resistencia de Martin Campaña. El
Tomba era efectivo y la primera que tenía la aprovechaba.
El Rojo sintió el cimbronazo pero insinuó
una recuperación. A través de Domingo Blanco, quien intentaba ser el eje,
aunque le faltaba afinar los pases en los últimos metros del ataque. La intención
era asistir a Silvio Romero para que tenga alguna chance nítida de gol, pero
tuvo una sola en la primera mitad y sin ángulo su remate se fue desviado.
En el complemento, Independiente se
mostro más decidido y Godoy Cruz se replegó peligrosamente contra su arco para
defender la ventaja obtenida. El Rojo salió a jugar con furia y la sociedad Domínguez-Blanco
comenzó a dar sus frutos. El ex Defensa y Justicia se inclino a jugar por
adentro que es donde más rinde.
Sobre los 13 minutos, un avance por
el carril izquierdo donde parecía estar el negocio fue el premio para
Independiente. Desde ese costado llego un centro de Juan Sánchez Miño, que se desvió
en Miguel Jacquet y en complicidad con el arquero Juan Bolado que se vio
superado por el yerro del defensor, encontró a Nicolás Figal quien definió ya
con el arco a su merced. La pelota ya había ingresado pero el defensor de
Independiente corrigió la dirección. De esta manera, los de Avellaneda llegaban
a la igualdad merecida.
El empate le dio energías a
Independiente para ir en la búsqueda del triunfo. Aunque el segundo tanto llego
en una acción aislada.
Fue una pelota larga que Bolado se disponía
a controlar sin problemas, pero Tomas Cardona le aplico un codazo a Figal y
Ariel Penel automáticamente cobro penal y expulsión para el defensor de Godoy
Cruz. De esta manera, el Rojo volvía a tener un penal a su disposición como en
el último encuentro ante San Lorenzo.
Silvio Romero se hizo cargo de la ejecución
y venció a Bolado para poner el 2 a 1 y su octavo gol en la Superliga que
ubican al tope de la tabla de goleadores. Gran momento para el ex Lanús.
Con un jugador mas en cancha,
Independiente pudo controlar el partido y llevarse un triunfo histórico de
Mendoza. No fue el mejor rendimiento para el Rojo, pero lo importante es que volvió
a sumar y se ubica a cinco puntos de los líderes de la Superliga, con un
partido menos.
El próximo fin de semana el Rojo
postergo su encuentro ante River porque el conjunto de Marcelo Gallardo está
abocado a la final de la Copa Libertadores ante Flamengo, así que recién volverá
a jugar dentro de 15 días ante Aldosivi como visitante en Mar del Plata.
Por: Leonardo Papaleo
